Bautismo del Señor

El Bautismo de Jesús es un episodio en la vida de Jesús de Nazaret que aparece relatado en el Nuevo Testamento, y con él se inicia su ministerio público. Lo mencionan los cuatro Evangelistas: Mt 3,13-17; Mc 1,9-11; Lc 3,21-22; Jn 1,29-34.2​ Los evangelios canónicos narran que Jesús llega a la orilla del río Jordán procedente de Galilea, y allí pide a su primo Juan que le bautice. Juan protesta y dice que es él quien debiera ser bautizado por Jesús. Jesús le responde:

«Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.»

Juan procede y el Espíritu de Dios desciende sobre Jesús, al tiempo que una voz decía:

«Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»

Dado que el bautismo de Jesús por Juan el Bautista es coronado por la bajada del Espíritu Santo y la proclamación de Dios Padre de la filiación divina de Jesús, los cristianos consideraron esta escena como una manifestación o teofanía del misterio de la Santísima Trinidad. La Iglesia católica la conmemora bajo el nombre de Solemnidad del Bautismo del Señor, el domingo posterior a la solemnidad de Epifanía,​ y con ella finaliza el tiempo litúrgico de la Navidad.